Cuándo tiene sentido este producto
Nuestro criterio editorial
Los tres Dentastix del catálogo son el mismo producto en tres tamaños, y elegir el que corresponde al peso de tu perro no es un detalle comercial: el stick tiene que ser lo bastante grande para que el perro lo mastique en vez de tragárselo. En un perro de más de 25 kg, el formato mediano se va en dos mordiscos y el efecto se pierde. Por eso este, siendo el más caro por unidad —0,33 € frente a 0,27 y 0,24—, es el que hay que comprar si tu perro entra en el tramo. Y es, además, el más barato por kilo de los tres, sobre unos 8,64 €/kg. La otra cosa que hay que decir es la misma que en los otros dos, y es la que explica casi todas las opiniones decepcionadas de esta familia de productos: masticar a diario una textura diseñada para adaptarse al diente frena la formación de placa nueva, y ese efecto está razonablemente aceptado. El sarro que el perro ya tiene mineralizado no se va con ninguna golosina; sale con una limpieza veterinaria bajo sedación. Un Dentastix diario es prevención, no tratamiento, y funciona mucho mejor entendido así.