Cuándo tiene sentido este producto
Nuestro criterio editorial
Este producto existe por una decisión de Apple: el AirTag no trae ningún enganche, así que quien lo compra para el collar de un animal necesita sí o sí una funda. A partir de ahí solo hay dos familias. Los soportes de marco abierto, que dejan el disco a la vista y se sujetan por presión, son más bonitos y más finos, pero son también de donde se cae el AirTag. Las carcasas cerradas como esta lo encierran a rosca: abultan más, no lucen, y no se abren solas. Para un perro que se mete en el río o para un gato que se restriega contra las vallas, la elección es evidente. Frente a los soportes oficiales de Apple, con precios que en varias opiniones se describen como desproporcionados, aquí pagas cinco euros por resolver exactamente lo mismo. Lo que no debes esperar es una funda de silicona blanda: es plástico duro, y así hay que comprarla.