Cuándo tiene sentido este producto
Nuestro criterio editorial
Este es el producto de la selección con la nota más baja, y conviene entender de qué está hecha esa nota. No es un producto malo: es un producto con un encaje estrecho vendido como si valiera para todos los perros. La ficha dice «todos los tamaños de razas» y la realidad, contada por 12.201 personas, es que 33 cm de altura excluyen a los perros de patas cortas y que los perros grandes lo vuelcan. El sitio dulce está en el medio: un perro mediano, de patas normales, que ya sabe lo que es un juego de olfato. Frente al KONG Wobbler, que también dispensa comida, este es la mitad de precio, silencioso y regulable en dificultad, pero mucho más frágil y menos autónomo. Frente a una alfombra olfativa, exige más cabeza y menos nariz. Si tu perro encaja en ese perfil, por 8 € es de lo más rentable que puedes comprarle; si tienes un teckel, pasa de largo.